¿Y si la próxima vez preguntamos antes?
Llegó un perrito para una revisión después de una cirugía, todo iba bien y como parte de su seguimiento, la cita era simplemente para retirar los puntos. Para nosotros, como estudiantes y médicos veterinarios, retirar puntos es una práctica bastante rutinaria: preparar el material, revisar que la herida esté cicatrizando correctamente, retirar las suturas y listo.
Se pasó a la propietaria al consultorio junto al paciente y en medio de la dinámica de la consulta, hubo algo que no preguntamos… si ella quería permanecer presente durante el procedimiento. Así que comenzamos con el retiro de puntos con toda normalidad. La herida se veía bien, el perrito estaba tranquilo, hasta que de repente la propietaria comentó “Me estoy empezando a sentir mareada…”
En ese momento, obviamente toda nuestra atención dejó de estar en el perrito y pasó a ella. Y antes de que pudiéramos reaccionar del todo… se desvaneció y cayó al suelo.
Por unos segundos lo que parecía una consulta completamente rutinaria se convirtió en un momento de caos: dejar lo que estábamos haciendo, asegurarnos de que la propietaria estuviera bien, ayudarla a incorporarse y comprobar que no se hubiera golpeado.
Afortunadamente, no tuvo ninguna lesión y después de recuperarse pudimos continuar con la atención correspondiente, pero definitivamente nos dejó una enseñanza que no estaba en ningún protocolo de retiro de puntos.
Nosotros estamos acostumbrados a ver heridas, sangre, suturas, cirugías y procedimientos prácticamente todos los días. Lo que para nosotros puede ser algo tan sencillo como “vamos a quitar estos puntos”, para el propietario puede ser una imagen completamente diferente.
Y ahí estuvo nuestro error: no considerar cómo podía sentirse la persona que estaba del otro lado de la mesa.
Ser Médico Veterinario Zootecnista no solamente implica saber realizar correctamente un procedimiento médico, sino también saber tratar y anticiparnos a las reacciones de las personas que acompañan a nuestros pacientes.
Que increíble,que al retirar los puntos,se sienta mal, una persona.Es bueno tenerlo en cuenta.En mí práctica profesional, me pasó 2 veces que se sientan mal, al sacarle sangre al paciente.Ahora siempre,les pregunto antes de hacerlo.Para tenerlo en cuenta!!
Enrique Lago Así es Dr., al parecer es más común de lo que uno se imagina! 😅
muy cierto y creo que a la mayoría nos ha pasado alguna vez, en lo personal me paso y sin estar en presencia de sangre si no de que se preocupo mucho de que su perrito estaba un poco mal y zaz que se desmaya. siempre hay que estar al pendiente no solo del paciente si no de todo nuestro entorno.
Hola, buenas tardes
Esto se ha presentado varias ocasiones en el consultorio, y el protocolo que empleo es; en cuanto me dicen que se sienten mareados, les doy un algodón con alcohol y los siento en el piso para que no se caigan y/o golpeen y platico con ellos, eso me da seguridad para seguir con el paciente